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domingo, 11 de septiembre de 2011

Alturas de Macchu Picchu



Título: Alturas de Macchu Picchu
Autor: Pablo Neruda
Nacionalidad: Chilena
Editorial: Lom
Edición: 1° ed.
País: Santiago, Chile
Año: Agosto, 2000
Idioma: Español
Género: Poesía Chilena
Clasificación: Ch861
                     NER
                     al
                     2000
                     c.1
Registro: R-0071


Pablo Neruda consideraba que Macchu Picchu no era solo unas ruinas incaicas, un lugar triste y solitario, o un mero testigo del pasado. Para él  éstas eran un mensaje tutelar de los hombres que superaron la dimensión del tiempo, eran la palabra de quienes atravesaron la línea de su existencia. Fiel  a su preocupación social, en estos doce cantos, el poeta se sumerge en la realidad vivida por los hombres de carne y hueso haciéndose partícipe de sus dolores y sus alegrías. Neruda tiene ante sí los estragos colosales que algo o alguien provocó en las vidas de aquellos que iluminaron un instante de la historia de los hombres. Y frente a esa destrucción, el lector junto con el poeta se preguntan ¿quién llevó a la muerte a estas ciudades de la altura? ¿el tiempo, el hombre, los cataclismos, las pestes, las guerras, los dioses con cara del sol o de arcilla?
ALTURAS DE MACCHU PICCHU es un máximo ejemplo de compromiso, una poesía que cuando está impregnada de conmiseración o de amor alcanza cimas insuperables.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cien sonetos de amor



Título: Cien sonetos de amor
Autor: Pablo Neruda
Nacionalidad: Chilena
Editorial: Losada
Edición: 6° ed.
País: Argentina
Año: 1971
Idioma: Español
Género: Poesía Chilena
Clasificación: Ch861
                     NER
                     ci
                     1971
                     c.1
Registro: R-093
     

A MATILDE URRUTIA

Señora mía muy amada, gran padecimiento tuve al escribirte estos mal llamados sonetos y harto me dolieron y costaron, pero la alegría de ofrecértelos es mayor que una pradera. Al proponérmelo bien sabía que al costado de cada uno, por afición electiva y elegancia, los poetas de todo tiempo dispusieron rimas que sonaron como platería, cristal o cañonazo. Yo, con mucha humildad hice estos sonetos de madera, les di el sonido de esta opaca y pura subsistencia y así deben llegar a tus oídos. Yú y yo caminando por bosques y arenales, por lagos perdidos, por cenicientas latitudes, recogimos fragmentos de palo puro, de maderos sometidos al vaivén del agua y la intemperie. De tales suavizadísimos vestigios construí con hacha, cuchillo, cortaplumas, estas madererías de amor y edifiqué pequeñas casas de catorce tablas para que en ellas vivan tus ojos que adoro y canto. Así establecidas mis razones de amor te entrego esta centuria; sonetos de madera que sólo se levantaron porque tú les diste la vida.

Octubre de 1959